sábado, 3 de septiembre de 2011

What's done is done

"Lo hecho hecho está". A pocas horas de abandonar el país que por 21 días ha sido mi hogar, hecho una mirada atrás y me invaden las primeras sensaciones que me produjo un viaje tan ambicioso como este. Una "aventura" que emprendía solo y que he acabado pilotando con gente maravillosa que el destino me ha brindado. Han sido 504 horas de experiencias al máximo, recorriendo todo Dublín y sus pueblos, visitando el lado más y menos turístico de la ciudad y empapándome al máximo de costumbres, curiosidades, culturas, pero sobretodo, de la lengua. ¿Quién sabe? Quizás el destino vuelve a traerme al "País de la Suerte". Si no es el destino, yo mismo prometo volver al territorio más verde que jamás he conocido. Adiós Dublín. Gracias. 
Henry St con The Spire al fondo

jueves, 25 de agosto de 2011

When the going gets tough, the tough get going

"Al mal tiempo buena cara". Y me refiero al tiempo meteorológicamente hablando. Al parecer, esa lluvia constante que anuncian los hombres del tiempo para Dublín se recrea y se recrea hasta no llegar. Desde que estoy aquí sólo ha llovido en dos ocasiones, y las dos estaba dando clases en el centro donde estudio, con lo cual nunca me ha afectado. Podría decir que, parafraseando a una encantadora compañera que aquí he conocido, "lo del mal tiempo en Dublín es un mito". No sé si es porque que es verano, pero desde luego el cielo se está comportando. Realmente no tengo muchas cosas que explicar, pues la vida aquí en Irlanda es como en España pero con una hora menos. Os dejo una foto del monumento más representativo de la capital, The Spire (al que nosotros conocemos como "el pincho"), con unas nubes de fondo que parecen augurar el fin del mundo. 
The Spire en O'Connel St

viernes, 19 de agosto de 2011

Mis primeros días en Dublín

Río Liffey desde O'Connell Bridge
Simplemente muy buenos. Estoy conociendo a gente adorable y estoy descubriendo sitios maravillosos. Por suerte no está lloviendo tanto como pensábamos o tanto como nos dijeron que llovería, eso sí, la vestimenta aquí es unívoca: pantalones largos, sudadera y pañuelo al cuello. Indumentarias aparte, vale la pena comentar algunos detalles de esta pequeña pero a la vez gran ciudad:

  1. Para coger el BUS tienes que dar el importe exacto, de lo contrario no te devuelven cambio. Predigo que falta poco para que el sistema se instaure en España (poca broma). 
  2. Las fotos de carné se hacen en las farmacias.
  3. La gente está borracha a las 8 de la tarde. 
  4. El metro de Barcelona o Madrid son como los autobuses aquí en Dublín. 
  5. El café lo hacen con agua (yo me lo sigo haciendo con leche).
  6. Los libros son súper baratos. Yo me he comprado un diccionario de sinónimos en inglés de Collins por 6 euros y una novela para leer en mi tiempo libre (que no es mucho) por 3,99 euros.
Estos son algunos de los detalles que más me han llamado la atención desde que he llegado, hace 4 días. Más adelante vuelvo a escribir y os explico más cositas.

PD: El segundo día de mi estancia en Irlanda o bien perdí la cartera o bien un carterista (picpocket) me la robó. Mañana tengo que ir a la Spanish Embassy para renovar papales y poder volar.